miércoles, 29 de mayo de 2013

La nueva forma de sentir 09/05

Todo partió antes de la clase, mucho antes ¿1 hora? ¿Y por qué sucedió esto? Porque al despistado de su escritor, se le había olvidado que era una clase con movimiento, con expresión corporal y fui con camisa a la u. ¿Y que tuvo que hacer? Tuvo que ir a comprar una polera para poder usar tranquilamente, me acompaño Pablo mientras lo entrevistaban de una radio y al final encontramos la polera a $2500, algo bastante razonable por lo calientita que es y cómoda.
Y así luego de esa hora, empezó la clase. Para ser sincero, partió como 15 minutos después debido a que nadie se callaba, gracias a la intervención de la profe Erna.
Empezamos a movernos, de un lado al otro con un compañero, para ser calentamiento estuvo bastante bueno. Yo creo que lo más notable fue caminar y darse las manos, parecía bastante simple, pero cada saludo (aunque estaba muerto de la risa) tenía algo característica, aunque pareciese que todo se hacía a la ligera, un poco de la esencia de cada uno que se transmitía de una forma sutil para el que no andaba atento, creo que pude captar algunas de estas y así como espero que otros también hayan captado la mía.
Otro que cabe destacar fue la comunicación entre espaldas, no sabía que con esa parte se podía decir tanto, si bien eran estados de ánimo recreados, perfectamente se podía interpretar lo que uno sentía con solo su movimiento. Que amplio es el marco para poder expresar lo que uno siente, obviamente lo más común es el habla, pensando y pensando, con el avance de la tecnología se pierde gran parte de lo que conlleva este simple acto, por los chats y por la llamadas por computadoras, si bien existe webcams para ver al otro, la proximidad es esencial. Hay tantas cosas que lograr que una conversación sea tan enriquecedoras, las actitudes, las expresiones, los silencios, énfasis, y por el diario vivir sin prestar atención en los detalles, dejamos pasar lo llenador que es la comunicación, el sentir cada parte de la persona, su expresión como un todo cuando nos centramos en solo lo que es la palabra. Con esta actividad deja este tema sobre la mesa y creo que lo tomare más en cuenta, ser un poco más atento de lo que soy, mas perceptivo a todo lo que me rodea y me expresan, sería una buena idea que tomaran este punto de vista.

Acercándonos al fin, pusieron música como de esas que ponen en los mall para que compres. Hicimos una especie de coreografía tipo Michael Jackson, por un buen rato y no falto quien imitaran los ruidos de la profe, que ciertamente iban acorde con la actividad, si era en parte soltar energías se cumplió muy bien. Termina la clase y hacia demasiado frio, no demore nada en ponerme los zapatos y la chaqueta, mirando hacia afuera pensaba que quede con gusto a poco, esperaba moverme espasmódicamente por la sala.

martes, 28 de mayo de 2013

El espejo de Yeso 02/05

Hoy tocaron mascaras (nuevamente), para decir verdad, me dio un poco de escalofrió tratar de decorarla, era yo… técnicamente, retratarme. Es divertido, interesante, cuando hablan como es uno, cuando te describen, pero ¿describirse uno? Creo que es lo más complicado. Si bien algunos dirán: “Pero si eres tú mismo, cada uno sabe lo que uno es”.  ¿Y si no se lo que soy? Si la idea de mi mismo esta tan tergiversada, basada en lo más superficial que dice la gente, porque en verdad uno se basa en lo que dice la gente y de ahí crea su imagen de acuerdo a como uno se comporta, como unos siente, como uno se expresa, como lo es uno para los demás. Lo siento por ser tan fatídico, creo que me bajo la desesperación, el día da para eso (está nublado con un poco de lluvia).
Volviendo al tema… el espejo de yeso, poniéndole la tempera nos pasamos el rato, al fin y al cabo era mero retrato de cada uno, aunque pareciese en algunos casos que hiciese al azar (me gusta pensarlo así, le da más profundidad), era el yo (inconsciente) de cada uno, quien copiaba los mas interior de uno y lo ponía en ese trozo de yeso con pasta muro. Algunos con detalles, otros más básico, no faltaba los más elaborados con las mejores técnicas, líneas, círculos, manchas y más manchas, y bueno…mío: a pura tempera verde, roja, morada, blanca y negra. ¿Por qué esos colores? De chico, uno de mis personajes favoritos, un villano precisamente, trastornado, según algunos loco, otros un genio…me refiero al Guasón. No han sido pocas las veces, que me eh sentido como él, quizás por la forma de pensar, en la forma de ver el mundo tan complicado y sencillo al mismo tiempo, pero a la vez con un objetivo claro y aun así nadie lo entiende. Siempre sonriendo, tal vez porque hay que reírse de todo en esta vida o que para todo hay que sonreír, aunque uno no lo sienta de verdad. Algunos dirán aparentar, yo digo: “es solo una sonrisa”. En resumen soy un loco, quizás no lo aparente, pero así lo siento y de ahí el Guasón que es como seriedad mezclado con locura, un equilibrio perfecto.

Ya al final de la actividad, las mascaras casi listas, todos comparando sus autorretratos, los paseos de aquí para allá, gritos, la profe dando indicaciones y de la nada, desde la calma, un dedo, las frentes llenas de pinturas, de ahí las mejillas, algunas narices, brazos, y como uno no solo puede ser espectador de tal masacre, mi frente y mejilla de rojo quedaron. Tempera roja bajando desde mi cicatriz hasta la altura de la boca, no recuerdo de cuando me volví hindú  y para qué decir de mis brazos. Trate de limpiarme con un poco con agua y algo de jabón, pero soy tan flojo que dejare la tarea para la ducha de la mañana, con tranquilidad y paciencia haré el intento.

Con ganas de Música 25/04

Cuando escuche que tendríamos una clase relacionada con sonidos, creo que mis expectativas acerca este curso aumentaron hasta las nubes. Acá cometí un chascarro, debido a que la profe me encargo hacer un catastro de que instrumento teníamos en el curso, pero como soy tan despistado, no hubo recuento ni nada, fui salvado por los entusiastas de mis compañeros, que trajeron todo lo que tenían. Nuestro gran conjunto tenia de todo: Por el lado de las cuerdas había guitarras, violín y un charango. En los vientos, contábamos con flautas, melódicas y muchas armónicas (entre ellas la mía). Y en la percusión desde panderos hasta tambores.
La emoción  era tal que como de costumbre costo un mundo callarnos. Se nos ordeno dejar los instrumentos al medio de la sala, para luego cada uno sacase uno, que no fuese necesariamente el propio.
Obviamente al momento de escoger los mejores o más interesantes fueron llevados por manos ansiosas. En mi caso logro tomar un raro instrumento, que era una estructura metálica a la cual tenía una lamina, la cual se podía echar para atrás. Este raro instrumento se ubicaba en la boca, topando los dientes, cosa que la boca funcionara como caja de resonancia al mover la pequeña lamina, para así otorgar un sonido como un “boing”.
Ya todos listos en y en posición frente a la pantalla que proyectaba las imágenes del data, empezaron a visualizarse diferentes colores, a los cuales uno debía tocar según lo que le naciese. Pasamos de rojos furiosos a azules tristes, de verdes alegres a amarillos con tintes de locura. Mi instrumento no sonaba para nada, era inaudible. Pero pasar desapercibido duro poco, ya que la profe me otorgo el poder de dirigir al conjunto: Con un tamborcito era amo y señor del ritmo, al cual mis súbditos estaban condenados a seguir. De ritmos lentos, pero constantes a lo más rápido que podía golpear el paño del tambor, los demás emitían el sonidos que sinceramente no era más que ruido.
Mí reinado no duro mucho, fui monarca consciente y benevolente con los demás, pero no fui apreciado ya que me destituyeron y la profesora volvió a tener el control sobre la situación. Inmediatamente nos dijeron que formáramos grupos en relación a los tipos de instrumentos que teníamos, nos separamos en 4 grupos: Las cuerdas, las percusiones, los panderos y maracas y los palos de agua. Las cuerdas se quedaron en la sala preparando y todos los demás tuvimos que salir a empezar a crear.
El proceso de creación en realidad fue crear una improvisación estructurada, la cual la dirigía yo por que no había nadie más entendido en el tema.
Al final quedo en que al pasar cierto tiempo quedaría para mi marcar el final de la presentación y así fue como se hizo en vivo, sin que nadie notase lo deliberado que fue todo.
Los demás grupos presentaron en forma normal, nada fuera de lo común.

Mi espíritu de músico quedo con cierto gusto a poco.

La mascara de yeso 18/04

Luego de una clase fallida (la de tener la oportunidad de hacer este maravilloso blog), nos sumergimos en el mundo de las mascaras de yeso. Algunos de mis compañeros se jactaban de que era algo fácil, que tiempo atrás habían hecho una y no tenía mayores problemas, pero en un trasfondo más allá de lo que se piensa simplemente, por consecuencia no es así, de ahí redacto esta especie de introducción ( o si no, no tendría sentido). El punto es que mas allá de la habilidad de motricidad fina, es una representación de esencias ¿Cómo es esto? Si bien el trabajo consta de dos partes (que la segunda es ir de lleno a decorarla), en esta primera instancia es modelar la parte que se nos otorgo innatamente, por ende es crucial y sumamente complicado elaborar los cimientos de nuestra llamada esencia.
Luego de esta volada se haya pasado en mi mente en un chispazo, hicimos otra cosa…en trozos de cartulina debían dibujar nuestra silueta para luego, en una suerte de dibujar con palabras escribir los que nos identificara, en eso no entrare en más detalles porqué ya escribiendo describo mucho como soy, solo adjuntare una foto.

Al terminar eso empezamos a trabajar, ahora si en las mascaras.
Nuestro grupo de trabajo se componía de Daniela (AKA: Gringa), Jazna, Alvaro y su humilde escritor. Las chicas se harían sus mascaras y nosotros las nuestras. Por elección divina con Jazna fuimos bendecidos a inmortalizarnos en primera instancia con yeso. Nos embetunaron la cara en vaselina y se nos agregaron unos smoking (papelillos) (¿de dónde salieron?) en los ojos para protegernos del blanco material que sería puesto en nuestras caras.
Entre risas nerviosas a causa de la falta de confianza del que ejecutaría el trabajo, me fui calmando y disfrutando el viaje que iniciaba mi mente nuevamente en el ámbito de lo que significa quedar en la posteridad, pero fue interrumpido abruptamente al momento que se me debía quitar la máscara, el crudo alumbramiento, el dolor antes del relajo (que es típico al sacarse una máscara de yeso, ¡como duele!).
Al terminar, obtuve una máscara bien constituida y creo que la de Jazna no estaba del todo bien, pero eso se decidiría cuando se secasen.

Posteriormente se me dio el poder de inmortalizar la cara de Alvaro, me jacto que hice un buen trabajo, como mi compañero tenia barba y bigotes no le cubrí su boca, obteniendo por resultado una careta como Rey Misterio (famoso luchador de la WWF).


Viendo los demás grupos, se podían distinguir un sinfín de esencias ahora más claras de ver (ya que estaban inmortalizadas en yeso) algunas muy bien hechas y otras no tanto y eso me hizo pensar otra cosa: ¿quedaron así por que la persona tiene una mala esencia o son las manos del escultor?... no me quise calentar mas la cabeza, ordenamos la mesa en que trabajamos y emprendí el largo camino a mi hogar lleno de yeso y vaselina, satisfecho de mi trabajo.

El principio del Fin 28/03

Todo inicia en la primera clase de estrategias. Desconcertado totalmente. Diferentes expectativas me hacía para esta clase. Me habían dicho que antes se llamaba creatividad y por ende imagine cualquier cosa con respecto a esta clase, como cantar, gritar, tirarme al suelo y convulsionar, rayar murallas, conocer más a mis compañeros. Con respecto a abrirme emocionalmente a mis compañeros obviamente me incomodo un poco, no porque me cayesen mal (no me caen mal), sino, porque no los conocía y sobre todo con la gente que no conozco mucho soy más reacio.
Y empezamos con algo fome: en un papel había que dibujar un triangulo y es sus lados escribir nuestras mayores fortalezas. En ese momento mis conexiones neuronales se dispararon con el fin de poder formular algo coherente para plasmar en el papel. ¿Mis fortalezas?...nunca me había hecho esa pregunta. Me tuve que basar en lo que había escuchado de los demás, en el fondo uno construye su propio yo con el criterio de los demás. Luego de tanto pensar logre escribir: INTELIGENCIA, EMPATICO y RESISTENTE. ¿El por qué?. Inteligente porque bueno me iba bien el colegio y creo que soy de pensamiento rápido. Empático en el sentido de que trato de ponerme en el lugar del otro, pero obviamente nunca se logra a
cabalidad. Y por ultimo resistente a causa de que eh vivido muchas experiencias y sobre todo las malas las eh podido sobrellevar en el momento para luego dejar que mi cuerpo las somatice a su debido tiempo, pero aun así soy resistente.
Ya con mi triangulito bien constituido, se nos dijo que buscáramos a alguna persona con la cual no hemos hablado nunca y en eso apareció la Jesu su triangulo estaba compuesto por: ALEGRE, SOLIDARIA y SOCIABLE. Y creo que se autodefinió bien, porque así lo demostraba. Hablamos largo y tendido (dentro del reducido tiempo que teníamos), hasta que nos dijeron que nos uniéramos a otra pareja de desconocidos. Y en este punto no recuerdo de que hablamos y quiénes eran los que conformaban el mini grupo, tanto información sobresaturaba mi cerebro. Lo único que recuerdo fielmente es que nos sacamos fotos. Luego nos volvimos a agrupar con otros conglomerados de gente y así sucesivamente hasta quedar en dos grandes grupos de personas ya no desconocidas, sino todo lo contrario.
Luego de la tertulia, nos dirigimos a al lado del casino, donde la sesión de fotos empezó: fotos aquí, fotos allá…Me gustan las fotos pero dedicarse a una sesión no me gusta mucho. En fin, nos sacamos la foto de rigor formando un “T.O” gigante, y luego de eso más fotos…otras fotos por aquí, un baile del caño por Daniel y la clase se había acabado.

Caminando a la escuela para buscar mi mochila, me fui haciendo un feed-back de lo que habíamos hecho. En el fondo estaba desilusionado, esperaba algo mas dinámico, algo mas relacionado con creatividad, pero en el fondo aun tenía la esperanza de que las otras clases fueran mucho más emocionantes.